Soy Kariné, artista, mujer-portal entre mundos.
Creo joyería-amuletos únicos, hechos a mano con presencia e intención.
Cada pieza nace como un pequeño portal: un encuentro entre arte, símbolos y espiritualidad.
Los amuletos están pensados para acompañar la vida cotidiana, así como rituales y transiciones hacia nuevos ciclos.
Pueden adquirir mis creaciones en el sitio web 🤍.
Mi trabajo no pertenece a una sola cultura; contemplo los símbolos de manera amplia.
Se entrelazan, dialogan entre sí y todos nos susurran una misma verdad.
Nací entre las montañas de Kazajistán, en el corazón de Asia Central.
En mis venas fluye una mezcla de raíces: armenias, ucranianas, búlgaras, gitanas y otras.
Desde la juventud estoy en un viaje sin fronteras por el mundo,
pero fue en la Patagonia donde sentí que encontré mi lugar.
Desde la infancia fui sensible al mundo invisible.
En mi linaje hubo mujeres sanadoras —o brujas, como a veces las llamaban—.
Observándolas aprendí mucho, así como también de la sabiduría oriental,
especialmente del chamanismo y del misticismo.
He dado a luz dos veces en un profundo orgasmo trascendental,
muchas veces perdí todo en la vida,
y un día la muerte me abrazó con mucha pasión.
Gracias a ese camino que me guía me encontré a mí misma.
Comprendí que mi rol —mi «jiva» aquí—
es mi sexualidad femenina, mi naturaleza sensual y profunda:
el recipiente cósmico donde todo se gesta
y donde nace la luz de la creación.
Esto es sobre todas nosotras, sobre las mujeres.
Hoy sé que cada uno tiene un diseño único
dentro del gran tejido de la existencia,
y que todos estamos conectados, atravesando nuestros procesos
que nos llevan al alineamiento, a la profundidad,
al amor y a la honestidad con nuestra sabia naturaleza.
Ese es mi faro.
Esa es mi inspiración.
